10 de agosto de 2000 (El niño que quiso ser malo)

 

10 de agosto de 2000 (El niño que quiso ser malo) "¿No será así que en realidad todos los hombres intentan ser buenos?," preguntó Naomi. "Quiero decir, ¿realmente creéis que existan personas que intentan ser malas?"

"Yo conocía a uno," dijo Eve. "Desde la juventud, toda su inclinación era de hacer mal, como se dice.

-¡Señor párroco! -dijo-. Dios es bueno, ¿no?

-Si, amigo mío -dijo el cura-. Dios es extremadamente bueno.

-¿Y por eso tenemos que hacer la confirmación? Digo, para que seamos buenos. -Sí, hijo.

-Pues yo creo que estoy en la clase equivovada. Yo de grande quiero ser malo.

-¡Anda! -dijo el cura.

-En mi experiencia -dijo el niño, ya que salía mucho al cine- el malo vive una vida más plena. Quiero decir, ¿el párroco acaso a visto alguna vez que el malo llorara?

La heroína llora, y el héroe pone una cara de insultado, pero el malo siempre se ríe de buenas ganas. La vida del héroe debe ser muy aburrida, como lo veo yo es el malo quien trae un poco de alegría a su vida.

Los heroes siempre hablan de la verdad y la justicia como si estuvieran en un entierro. Pero esgrimiendo con el malo saltan un chiste después de otro.

No volverá a cruzar mis planes, tic-tic-tic, prometo que ésta vez será la última, tic-tic-tic, eso no está mal de un cachorro de tanto morro, tic-tic, eso lo tomo como un cumplido de un malvado como usted, tic-tic-tic. Verá, es otra cosa.

Yo creo que mi misión es de ampliar un poco el repertorio de los malos. Porque muchas veces el malo es genial, y es posible que este hecho debería constar un poco más en el diálogo.

Quiero decir, que cuando al fin consigue aprisionar al agente entonces no es muy inteligente meterlo en una celda de la que escapa diez minutos más tarde para luego volar a toda la instalación. Are you going to kill me, Dr. No?

Yes. Bang. Así lo veo yo.

Todos los heróes son iguales. Todos llevan el mismo uniforme gimnástico. Los malos son individualistas. Tienen nombres divertidos como Cobra y el Escorpión.

Tienen un objetivo cuyas consecuencias, en general, son mundiales y una vida sexual prosperante. El protagonista no hace más que acostarse al lado de la heroína y besarla, y siempre suena igual que el mascar fuerte de un señor mayor.

El malo tiene artificios para sujetar a la heroína, o la persigue durante media hora en un pasillo oscuro. ¡Verá, eso es lo que yo llamo un buen preludio!

Y cuando llega el protagonista y la encuentra encadenada, media desnuda y con las piernas abiertas, ¿entonces qué hace el imbécil? ¡La pone en libertad! Bueno pues, el pastor no tenía mucha comprensión para los puntos de vista de mi joven amigo y éste decidió buscar ayuda profesional. En consecuencia compró el disco 'Burn the Cross' con Satan & His Satanettes cuya cara B tenía una completa conjuración diabólica.

Y en efecto resultó que no había esperado mucho tiempo cuando apareció un señor en un traje rojo con cierta semejanza a Christopher Lee. -¿Tú eres el diablo? -preguntó el niño, un tanto preocupado.

-Su Majestad desafortunadamente no podía venir -dijo su visitante, quitándose un poco de cenizas de la solapa-. Yo soy, por decirlo así, uno de los funcionarios menores del infierno. Me llamo Mefistófeles. ¿En qué te puedo servir?

-¡Quiero ser malo! -dijo el niño-. Un verdadero malvado.Pero he mirado en la lista de profesiones bajo 'M', y no pone nada.

-Temo que has buscado en el sitio equivocado -dijo Mefistófeles-. El sitio más fácil para encontrar hombres malos es el periódico.

-¡Tengo uno aquí! -dijo el niño, alegre-. Pero la mayoría de ellos tienen pinta de ser muy buenos.

Espera, ¡aquí hay uno! El asesino en reclusión perpetua.

-Podemos hacerle una visita en su celda -sugirió el diablo subalterno-. Siéntate en mi capa.

Verás, allí estás tan bien como en un sidecar-. Y enseguida estaban volando bajo el cielo, mientras que la gente en la calla se extrañaba si eso fuera un pájaro, un avión o acaso publicidad de una película.

Y pronto estaban en la celda del condenado. Estaba sentado en su cama con su cara entre las manos.

-Conozco el caso -dijo Mefistófeles-. No tenía para pagar las cuentas. Abusaba de varias substancias.

Atracó un banco, mató un funcionario por error y después salió derecho en brazos de la policía. ¡Pobre de él!

-No parece ser muy malo -musitó el confirmande, desilusionado-. Muy infeliz, pero no malo.

Como si en realidad no le gusta serlo. Mejor que visitémos a éste. Dicen que es el hombre más malo de todo el país. ¡Allí sí que podré aprender algo!

-¡Como quieras! dijo Mefistófeles con paciencia, y un momento después estaban en un hermoso parque. En un césped había un hombre jugando con sus hijos. Daba saltos, andaba a gatas ladrando como un perro y tenía un aspecto increíblemente imbécil. -¿Quién es? -preguntó el niño, desconcertado.

-El hombre más malo de todo el país -dijo el diablo, resignado.

-Pero si parece ser bastante inofensivo. ¿Qué ha hecho?

-Ha escrito libros.

-¿Eso es tan malo?

-Uy, sí. Este hombre realmente sabe escribir.

-Y entonces, ¿qué cosas escribe?

-Ah, un montón de disparates de que el hombre tiene que superar a su egoísmo y entregarse al amor y la compasión. Que tiene que defenderse contra aquellos que le quieren usar para sus propios fines.

-Eso no me suena tan mal -dijo el niño.

-No, claro que no. Pero él lo dice *en serio*...

-Yo no me entero de nada de todo esto. Pero mira aquí.

Sadik Hassan, el dictador loco. ¿No podemos echarle una ojeada a él?

-Vamos, si insistes...

Sadik Hassan estaba detrás de su gran escritorio en su gran palacio en su pequeño país envuelto por todos lados por grandes cañones y naves de guerra

. -Parece algo preocupado. ¿Él tampoco ha matado a nadie, supongo?

-Sadik ha matado a miles de persona.

-¡Anda! -dijo el niño, alegre-. Ahora empezamos.

Mefistófeles hizo un gran suspiro. -Yo le conocía cuando aún era joven. Dirigía un pequeño grupo que quería tomar de los ricos y dar a los pobres y liberar el país de la influencia de las grandes potencias.

-¡Aja! ¿Y entonces qué pasó?

-Llegó al poder. Entonces nombró su hermano comandante en jefe de las fuerzas armadas del país. ya que era el único en quien podía confiar.

-¿Y luego? ¿Luego que hizo?

-Luego mandó ejecutar a su hermano. Claro, tenía que hacerlo.

Su hermano era un hombre peligroso, ahora que era comandante en jefe de las fuerzas armadas. Ahora más que nada ve a sus guardaespaldas, a quien paga enormes cantidades de dinero mientras que espera a que llegue el día en que otros les dén cantidades aún mas enormes.

¿Ves la pistola en su escritorio? Con ese pistola matará dentro de un año a su ayudante de campo, su amante y a si mismo en la secuencia indicada.

-¡Dios mío! -dijo el niño-. Pero no lo entiendo. ¿Dónde están los malos?

-Sí, es un problema. Se supone que nosotros que estamos en el infierno nos encarguemos de los malos. Pero como ves, no siempre es fácil encontrarlos.

Y entonces el niño dejo su idea de ser malo y en lugar de eso decidió ser un hombre ordinario. Consiguió una formación ordinaria, un trabajo ordinario y una carrera ordinaria.

Los viernes por la noche invitó sus amigos ordinarios a una fiesta ordinaria, y el sábado por la mañana fue a su casa de campo ordinaria con su esposa ordinaria y sus hijos ordinarias. Y era uno de éstos domingos ordinarios que Mefistófeles volvió a visitarle.

Estaba un poco inquieto porque estaban en medio de una calle ordinaria y temía que si sus vecinos ordinarios pudieran mirar sobre sus setos ordinarios y ver algo bastante extraordinario. -¿Qué haces tú aquí? -silbó.

-Verás -dijo Mefistófeles- me habían dicho que por fin habías llegado a tu meta y que finalmente has alcanzado el estado mas extremo de maldad y degradación humana. Por eso he venido para reclamar tu alma.

Pero ahora veo que ya estás en el infierno-. Y con éstas palabras el diablo sonreía y desapareció en una humareda completamente ordinaria."

 


 

Extracto del libro: "2000"
Traducido por Carsten K. Agger
COPYRIGHT © Erwin Neutzsky-Wulff and Borgen Publishers,1991
First published 1991 by Borgen Publishers, Valbygaardsvej, Copenhagen Valby
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