21 de Noviembre 2000 (El espejo)

 

'Todo empezó,' dijo Judith,' cuando recibió una carta, una de esas que tienen una ventanilla. De mal humor la despellejó con el dedo pulgar, y no se sintió más a gusto cuando resultó que no podía leer ni una sílaba del contenido.
Levantó las cejas y dio la vuelta al papel hasta darse cuenta que estaba imprimido al revés: otro error de computadora, sin más duda.
Con toda la paciencia del mundo se fue para acercarla al espejo. Ahora podía ver que su imagen reflectada le tendía un papel, en el cual leyó : "¡ SU DEUDA VENCIDA DEBE SER ABONADA !" "Deuda", murmuró. "¿ Que deuda ?". "Odio y miedo", le complació la imagen. "Odio y miedo están vencidas y deben ser abonadas." "¿Quién eres?" preguntó asustadamente.
La imagen rió. "No me digas que no me has visto ante. Nos conocimos hace muchos años."
"No sabía", musitó soñoliento, "Que las imágenes de espejo fueran seres conscientes."
"No lo era hasta que tú dejaste de de serlo. Verás, yo soy lo que tú no eres.
Yo poseo lo que tu has perdido. Y viceversa." Su reflección le sonrió amablemente. "¿ Te acuerdas de la primera vez? Los otros niños se burlaron de ti, porque siempre llevabas tu osito. Dijeron que parecía una tontería. Y te fuiste a comprobarlo aquí delante mí, y les diste la razón. Tiraste el osito. Luego no lo podías encontrar, porque las madres tienen miradas de águila y la tuya aprovechó la oportunidad de echarlo por la basura.
Y allí lo encontré. Ahora está conmigo."
"Me acuerdo de eso", murmuró.
"Lo echaba de menos y lo buscaba. Llevaba una semana entera llorando."
"¿ Cómo crees que se sintió él?", le reprochó el espejo. Lo consideraba. "Pero era la verdad. Yo ya era grandecito para llevarme el oso. Era viejo y apolillado, y cómo me lo iba a llevar al colegio."
"Con el tiempo", respondió la imagen, "habría encontrado otra forma. Nuestros espíritus crecen con nosotros, si se lo dejamos. Sea como fuere, eso fue nuestro primer encuentro. Pero no fue el ultimo, ¿ Verdad ?.
Más adelante en la vida también le diste más importancia al parecer que al ser. Y nos volvimos a ver. ¡ Te traigo recuerdos de tu mujer!"
"No estoy casado", dijo de malas ganas. La reflección meneó la cabeza. "¿ No has comprendido nada de lo que te he dicho? Claro que no estás casado. Si lo estuvieras no lo podría estar yo, ¿verdad?
Pero te acordarás de ella. Aunque no era una relación muy romántica."
"Eramos sinceros uno al otro." Sí, es verdad. Sinceridad y acepto. Sé que soy un gilipollas y tampoco pienso hacer nada para cambiar. ¿ No es asi? Pero parece que ella se hartó de tu franquedad cómoda, de escuchar a tus necesidades y derechos, y tu de sobra de los suyos."
"Ella tenía problemas", dijo. "Sí", dijo el espejo. "Tú lo dices. A veces la vi arreglándose después de vuestros actos de amor desastrosos. Pero verás, yo no vi ningunos problemas. Vi una chica hermosa con un alma profundo. Me enamoré, así de fácil. ¡ Que insensatez !, ¿verdad?. Y la seducí.
Con la mano atravesé todos sus disparates y toqué su corazón. Ahora es mía. Tenemos dos hijos, Podría-haber-sido y Hubiera-resultado. Te enseñaré un dibujo de ellos."
"Yo también he dibujado", dijo.
"Lo sé", dijo el espejo. "Pero lo dejaste, ¿no?" "Había tantas otras cosas. En aquellos días era activo en la política." "¡La dictadura del proletariado!" proclamó el espejo entre risas. "¡Todo el poder a la clase obrera!" "Era antes del '90, claro. Antes de que todo se vino abajo allí. Era ingenuo. No comprendía que la violencia no soluciona ningunos problemas." "Claro está", dijo el espejo. "Dictadores se apropian del poder y suprimen a los millones, y la violencia no soluciona ningunos problemas.
Sus soldados despellejan a los hombres con sus bayonetas y el niño devuelve sangre en tus lustrantes zapatos de charol. Pero la violencia no soluciona ningunos problemas.
Expiran delante de tus ojos y tú miras hacia el otro lado, por que la violencia no soluciona ningunos problemas. ¡Que moralidad más cómoda! Que salvación más tranquila. Que religión más agradable, que no pide más que delicadeza de sus seguidores."
"¡Si hay otras maneras!",dijo."¡Manifestábamos! ¡Firmábamos! No eramos pasivos."
La imagen lo deliberó. "Lleva razón. Me suena algo de una manifestación, y que el jefe se atragantó en su coñac cuando tú apareciste en su telediario. Pero no volvió a pasar, ¿no? Se lo prometiste. Perjudicaría a la imagen de la empresa. Reías de ti mismo, ¿te acuerdas? - de las obsesiones de tu juventud. Estabas delante mí con todos tus botones de STOP eso y LOVE lo otro, y aquí lo dejaste todo, en tu ara domestica. Y lo cogí también."
Resopló. "Tienes razón. Me has quitado todo. ¿ Que más me pides? "
"Ya te lo he dicho. Quiero lo que queda. Quiero lo único que te has guardado para ti mismo. Quiero el miedo y el odio. El miedo porque estás desamparado, porque no eres un ser humano sino tan solo uno de los activos de tu empresa, un traje de chaqueta relleno de algodón, que se dejará apalear por cualquier jovencito. El miedo de hombres que aman algo y están dispuestos de luchar y morir para defenderlo. ¿ Por qué estarás tú dispuesto a morir? - payaso patético. Ya no queda nada. El odio a ellos de los cuales no te podrás defender, a todos y todo con vida, a todo espíritu, toda realidad. Al hombre, al genio y su obra maestra. Odio y miedo son todo lo que me queda para exigirte."
"Pero, ¿ que quieres con ellos ? Si son sentimientos negativos." "Nada es negativo que completa al hombre", dijo la reflección. "Con el miedo evitaré a los que me quieren quitar la vida, y con el odio les combatiré."
"Y si te los doy. ¿ Que quedará de mí?"
"¡Nada!" grito el espejo. "Nada de nada. ¿ No era eso lo que querías? ¿No has odiado tu vida desde el día que naciste? ¿ No has rehuido igualmente del amor y de la ira, la sangre en tus venas y la sangre en tus manos? ¿No has comido con náuseas, bebido con repulsión, amado con reservas? ¿Que te vendrá mejor que la destrucción?"
"No", dijo. "No te lo doy.
El odio y el miedo me quedo. ¡ Por que ahora comprendo que siempre fue el miedo de estar perdido, de nunca llegar a nada, y el odio a mí mismo, un odio mortal que augura un renacimiento! Ahora sé, a donde pertenece el odio. Ya no odiaré a los grandes, sólo a mi propia mezquindad. Quiero comprender, quiero leer y quizá con el tiempo sentiré. Quiero volver al mundo, ¿comprendes?"
"Leer", rió la imagen reflectada. "Ya tienes toda una biblioteca..."
Miró hacia la librería. "¿Aquello? Te lo puedes llevar. Quedate DEMASIADO AMOR y LA VIDA NO ES PEOR y ERES GUAY y LO MENOS MAL. De ahora en adelante sólo leeré libros verdaderos, libros que me enseñarán odiar a mí mismo y cambiar."
"¿ Y tú crees que podrás leer aquellos?" le escarneció el espejo. "Que sepas que están escritos al revés y sólo pueden leerse delante de un espejo."
"¡ Quiero aprender a leer!" gritó. " Y cuando sea bastante fuerte lo cogeré todo, todo lo que me has quitado. Primero quiero tu manera de tener la cabeza, tu mirada profunda y tu sonrisa tranquila, que dice al mundo: soy un hombre."
"Lucharé por lo que tengo.Todavía tengo tu valor, y el valor lo gana todo."
"El valor lo reconquistaré también", dijo con calma."El valor de reirme de los escandalizados, de respirar libremente entre ellos y dejarles que se asfixien en su propia infamia. Así desde ahora en adelante iré más en vez de menos fuerte de nuestros encuentros."
"¡Prefiero romper el espejo!", dijo la reflección y levantó la mano.
"Y en ese mismo instante seremos uno", respondió con calma.
"Te creerás que estoy aquí sólo", amenazó el espejo. "Hay millones como yo, y cuando venga la hora, conquistaremos a vuestro mundo."
"El hombre se unirá a la humanidad. ¿ Es eso lo que quieres que tema?"
La imagen de espejo gesticuló locamente un rato más, y el cristal ondeaba como un mar turbado. Entonces se calmó, y un hombre más sabio le sonrió a su imagen reflectada.

 


 

Extracto del libro: "2000"
Traducido por Carsten K. Agger
COPYRIGHT © Erwin Neutzsky-Wulff and Borgen Publishers,1991
First published 1991 by Borgen Publishers, Valbygaardsvej, Copenhagen Valby
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